martes, 31 de marzo de 2015

Autobiografías egóticas


Taller Biográficas...

Autobiografía
Algunos puntos a tomar en cuenta, o no.

El ego
Hay grandes riesgos en el género autobiográfico. La mayoría piensan que si escribieran su vida sería un best seller mudial, esto suele suceder porque los buenos amigos, el terapeuta o algún contertulio que nos haya escuchado referir nuestros trances vitales lo soltó un día  como la gran idea y dentro de nosotros hubo una tierra fértil para que creciera aquel sueño. Algunas veces la intención de escribir la vida es más o menos válida: dejar un legado familiar o social, sanarnos por la escritura (que sí sucede); pero otras veces la intención está tan enturbiada por la necesidad de atención, esta urgencia psíquica se manifiesta por actitudes narcisistas o megalomanía -y lleva las de perder- (detectar en una historia que el ego de alguien nos usa para entronizarlo chocan automáticamente a cualquier lector), algunos creemos que nuestra vida es una Gran Novela  (y qué bueno, yo no digo que nuestra vida no lo sea), no obstante en literatura hay otras reglas para ganar a los lectores a nuestra causa, ahí, hasta la vida más gris puede convertirse en obra maestra, ya lo hizo Clarice Lispector (en La hora de la estrella Lispector desarrolla un personaje que nos impacta a partir de atender la vida de la mujer más gris que uno puede imaginar, con un lenguaje exacto hace que aquello se convierta en literatura, su intención no fue de ningún modo seguir el género biográfico, pero me sirve el ejemplo para que quede claro que con la manera adecuada de contar, cualquier vida es CONTABLE). Lo  cierto es que los que desean escribir su biografía no piensan para nada que su vida sea gris, más bien tienen la íntima seguridad de que si lograran escribir su vida, ésta maravillaría al mundo. Algunos ya lo han echo y se sorprenden de que su libro no sea vanagloriado como ellos mismos lo hacen, culpan al sistema editorial, a los lectores, a los agentes, a las complicaciones burocráticas de las librerías... pero no echan una miradita al verdadero responsable: su ego.
De ahí quiero partir para aconsejar a los que están escribiendo su biografía.
¡No!, nuestra vida, por mágica y maravillosa o tremendamente trágica que EN REALIDAD SEA no es garante literario, y puede caerse sin las palabras y las formas adecuadas, si no sabemos contar aquello que nos sucedió, aquello que vivimos, que sentimos, que pensamos, que sufrimos... nada de nada atravesará el papel, ni llegará a conmover ni interesar a los lectores.
-¿Por qué...? si la vida de fulano fue tan extraordinaria, ¿por qué contar aquello no es garantía?
-Porque la palabra es un sistema mágico que tiene que ver mucho más de lo que uno podría creer, con realidades INTERIORES, y no sólo ni sobre todo con circunstancias exteriores, las realidades del mundo tangible son las superficies por las que se cuela nuestro mundo interior, pero lo protagónico de fondo no es el mundo exterior donde realizamos nuestras hazañas, el verdadero protagonista de cualquier vida es el ser interior...
Además, cualquier recurso para contar la vida, no debe usarse sólo o sobre todo para contar los gozos, sino más, mucho más, para contar cómo se atravesó el túnel, el terror, el miedo. Las glorias están a la vuelta de la página del periódico, y en las portadas de revistas comerciales, y son para lectores sencillos que no le piden mucho a la palabra (tampoco le dan mucho), leen para divertirse e informarse de los lances mediáticos, no para sentir.
Nosotros vamos por lo que en realidad todo lector quiere (aunque no lo sepa), SENTIR, CONOCER DESDE LO PROFUNDO, que lo contado impacte con su fuerza, que saque una lágrima, que enchine la piel...


En este blog te estaré compartiendo algunos trucos para ello, y de paso verás que ésta, la de escribir la vida, es la aventura más extraordinaria, (por supuesto, si no dejas a tu ego intervenir en el cuento).

Biográficas es un taller diseñado para apoyar esta tarea. Podrás hablar de lo extraordinaria o dolorosa que es tu vida, pero, lo harás desde una plataforma segura: la literatura.

sábado, 14 de marzo de 2015

Manifiesto luminista, tercera parte

Manifiesto luminista
.Primera parte
.Segunda parte


Sí, es complicado, arduo… sostener la luz cuando te rodean las tinieblas… lo  más fácil en ese caso es desistir, sumarse a la mirada ciega, apagar la luz o dejar que se apague, para al menos estar acompañados por la multitud de los que ven el mundo como un paisaje devastado, porque la soledad ante una causa poco popular asusta, de momento la soledad se asume como signo de error, uno cree que apostarle al triunfo del bien ha sido una equivocación, un quijote se adueña del alma pero no el quijote triunfal y majestuoso sino el que pierde toda fe en sus sueños (y va directamente a la tumba). Y en ese trance lo más fácil, por razones de gravedad, es reproducir la oscuridad que otros multiplican, es lo más fácil porque la dinámica natural imanta hacia ahí, resistir requiere de un esfuerzo supremo, resistir es más arduo, más complejo… no obstante, si resistimos un poco esa tentación aciaga, de dejar a un lado la linterna, la antorcha, si logramos ser vela que encienda otras velas, en lugar de soplo que afrente a los que cuidan celosamente con su palma curva el leve resplandor de su pequeña llama... Si lo logramos, si resistimos con fiereza el azote de la oscuridad, la arcada, el miedo, la sombra monstruosa que llega cuando leemos de la mujer que recorrió Kabul buscando los fragmentos de su hija; o la jaula con niños a punto de ser blanco de un misil… si resistimos  al vertiginoso negativismo que engendran esas imágenes, si resistimos, si no dejamos que nos aplaste y liquide todo el terror, o, cosa peor, que para luchar contra los monstruos nos sintamos atraídos a convertirnos en monstruos contrincantes… si resistimos los extremos a los que ha llevado el péndulo impactado por tantas balas de metralla, escupitajo de engendros que llevan consigo su propio infierno… si resistimos y mejor proponemos y nos aplicamos en la reconstrucción de la tierra, para que vuelvan los cielos, y no dejamos que la depresión haga desaparecer todos los verdores (ellos sí resisten en el jardín la tragedia cotidiana y lo hacen como fieles soldados de la vida, con la sola consigna de estar ahí para darnos esperanza), si miramos las flores, con su frágil vida, llenarse del color que uno lleva en la sangre… viendo en ellas, en las flores, algo más que la sangre derramada, intuyendo que debe haber algo más allá, que el hombre no puede estar aquí para no ser algo, algo  más que un pedazo de carne, si intuimos que todo el horror del mundo tiene sus dosis de cielo cuando el que lo mira sabe que tiene alas… si resistimos, sólo por el posible milagro de que aparezcan notas bellas con la oscuridad, sólo por la posible visión del héroe en cada hombre que sufre pero supera sus dolores sin amargura.

Albena Vatcheva
Si resistimos…
Si hablamos al hombre de cosas bellas, no es por olvidar las cosas horrendas, sino por superarlas, por dejarlas liquidadas y en paz. No es que se niegue ni la lucha por la justicia ni la rebeldía ante la violencia y los absurdos, es que anhelamos y buscamos otra manera de luchar, ¿no es tiempo que quede claro, clarísimo, que tantas guerras no han nunca servido para obtener sino otro tipo de dictador?, la guerra como constante es circunstancia confirmada por muchos como un "siempre": el hombre "siempre" ha sido violento, el hombre "siempre" ha abusado de la naturaleza, el hombre "siempre"… pero esos "siempre" son solamente el rédito de cinco mil años de historia de sociedades guerreras, pocos años si los comparamos con tantos miles de años de vida pacífica entre tribus que supieron unirse para sobrevivir… pero eso o se ignora o se olvida, y se deja que la mentira se trague con sus fauces monstruosas la buena nueva... Si proponemos una mirada luminosa tal vez sea porque algunos aún recordamos que en algún lugar del tiempo, se quedó dormida la raza de los hombres buenos, y hoy ya nadie les recuerda que todo el presente es sólo una pesadilla, que deben despertar para tomar el control de las visiones que engendra su corazón, que deben resistir el sueño, levantarse y tomar el sol en la palma de la mano, y recorrer el planeta como magos, cambiando el curso de una historia torcida, una historia que se afirma gracias a la repetición absurda de mil voces que la fortalecen, la repetición de una mentira lleva a creer en la mentira, vamos a validar otra cosa, vamos proponer que es posible, que si la utopía está en el corazón del hombre es porque puede darse, no hay nada que haya estado ahí -en el corazón del hombre- que no haya encontrado un hueco para colarse hacia la realidad, vamos por ella, por esa realidad a la que nadie quiere apostarle la creencia, sólo porque una multitud airada grita que el mundo es horrendo, que el hombre es perverso, que… ¡seamos contrapeso!, vamos a sumar luces, ¿acaso nadie ha visto que aún la noche tiene un majestuoso reino al servicio de nuestra utopía: la luna y las estrellas gritan hermosas palabras con su voz de siglos, allá arriba, cuando se asoma la sombra de la noche, ellas son el signo de que el cielo nunca nos desampara, son el signo también de que toda luminaria no sólo luce más en la oscuridad, sino que la necesita para manifestarse en todo su esplendor. 

jueves, 12 de marzo de 2015

Manifiesto luminista, segunda parte


Continuación del Manifiesto luminista, primera parte
Por Yolanda Ramírez Míchel

...buscar y saber quién y qué, en medio del infierno, no es infierno, 
y hacer que dure,  y dejarle espacio. 
Italo Calvino

Albena Vatcheva

Propongo…, que al hablar con los demás, no multipliquemos la crisis asumiendo como invencible este caos, que ante el comentario negativo de otros respondamos con una visión de totalidad, cualquier mal puede ser anunciado como el resultado de alguna gran trasformación positiva, toda trasformación es en un inicio dolorosa -lo sé de cierto, lo sabemos todos-, eso es claro, pero que todo mal deba quedarse en el trono de siempre usurpando los poderes... no. Propongo…, dejar de apuntar la mirada tanto tanto a los males del mundo, concentrar la atención en los bienes que se multiplican, en la ruptura de los paradigmas dominantes que se anuncia, en las posibilidades infinitas de un sistema de comunicación cada vez más poderoso. Propongo que no se use este regalo tecnológico para seguir apuntalando el edificio de la decadencia humana, sino para salvarnos de la decadencia, para formar una sociedad más plena, más consciente. Nunca nadie ha dicho -ni yo ahora-, que sea fácil, pero menos fácil es si alimentamos y engordamos al ogro de las mil caras con nuestro rencor o nuestro miedo, si nuestras pantallas cibernéticas se llenan de su reflejo estaremos convirtiéndonos en su espejo, no en sus adversarios. Para hacerlo desaparecer hay que oponer a su dictadura perfecta una perfecta dulzura de madres que corrigen con amor, una educación perfecta (en lo posible), impecable, comenzar por nosotros mismos y corregir lo que debemos corregir (¿acaso alguien ya ha llegado a ser el santo laico que pueda lanzar piedras sin ton ni son por los alrededores?), educar, instruir, mostrar las maravillas posibles que hemos olvidado por estar concentrados en la crítica de lo que está mal, siempre ha sido más fácil estar de criticones que mirar hacia dentro y localizar el monstruo que roe nuestras propias entrañas, mejor ver el que roe las entrañas del mundo (lo digo con la mirada sobre el abismo donde planean mis propias arpías, lo digo como quien lo sabe lo siente y necesita más compañeros en la lucha contra monstruos "vencibles") vamos a educar desde la cuna a los nuevos niños, educarlos educándonos a nosotros de paso, o, si es necesario, dejar que ellos nos eduquen, comenzar el diplomado de la regeneración. Se piensa siempre que las nuevas generaciones son las únicas que pueden cambiar el mundo, nunca se asume la responsabilidad que tenemos las viejas generaciones de poner nuestro costal de arena en esta trasformación mundial. Educar a los ciudadanos, no con dogmas, que esos están en punto de quiebre definitivo, listos para caer hechos pedacitos… sino con información. Nadie ha dicho que sea fácil, ni yo ni nadie, ¿quién osaría decir tal ingenuidad…?, pero menos fácil será si no comenzamos, menos fácil si nos acostumbramos al caos y los esfuerzos van por acoplarnos al caos en lugar de resistirlo, de ser agentes de cambio.


Propongo, que la próxima vez que alguien cerca de ti comience a multiplicar con sus palabras las cabezas de la Hidra, le hables de lo que este cambio de paradigmas traerá, le hagas ver que toda época de cambios profundos requiere medidas drásticas, que se vea en todo lo horrendo la explosión producida por los grandes ángeles, antaño sometidos, que ahora se liberan. Que le informes (previa información de ti mismo) que la historia de la humanidad ha tenido otros linajes, que los seres humanos han vivido hace muchos siglos sujetos a otros paradigmas, paradigmas más benignos (averigua cómo se vivía en épocas remotas, antes de que la civilización nos civilizara tanto, y no hablo de 5,000 años, hablo de más, mucho más). Propongo, que te instruyas, pero no con ligereza, que te instruyas con dedicación, consistentemente, que vayas por la información que deje más en paz tu corazón, pero cuidado, muchas doctrinas lo que quieren es poner en paz tu corazón con una verdad externa, y ofrecen paliativos contra la incertidumbre que genera irremediablemente comenzar a pensar. por ti mismo... Cuidado, comenzar a pensar, a investigar, ciertamente removerá el puente sobre el abismo donde te creías tan seguro. No te apures mucho, hay muchos que al punto de caer esa aparente seguridad de un piso han descubierto sus alas. Y los que no descubrieron sus alas, se dieron cuenta de que abajo hay un río... aguas que te reciben como un regazo que purifica tus heridas. Propongo, que leas, pero no a la ligera ni sólo por evasión, o sólo por divertimento, las medidas necesarias han de ser drásticas, propongo que leas antropología, filosofía, sociología, mitología, poesía, ciencia, libros Clásicos... que leas a los grandes pensadores de la historia, y luego, que los cuestiones… propongo que pienses, que pienses incansablemente, que no temas las olas de dolor que llegan cuando sales de tu casa-caparazón, que no huyas de libros que te pidan el esfuerzo de un cambio, propongo…, que cuides tus lecturas; que cuides mucho tus palabras, son poderes humanos fácilmente sujetos a la corrupción. Propongo, que compartas con el mundo una visión nueva de nuestro entorno. La Hidra de las mil caras espera en cada guerra, con cada terrorista, en cada conflicto, en cada abuso de poder, que le muestres otra manera mejor de ser "feliz", si se ha vuelto tan "mala" es porque no tiene ni idea de lo que es la verdadera felicidad... necesita que la ayudes, como monstruo, a descubrir su ángel interior. La guerra, los males del mundo, los crímenes más atroces son criaturas producidas por el error, y necesitan saber que sí se puede sanar definitivamente, ellos más que nadie. Al que llamamos malo es un mal humano desconectado de su esencia, y no lo ayudarás multiplicando su imagen por todo el mundo, sino multiplicando las posibilidades de redención que todos poseemos.

Ver aquí la.tercera parte

domingo, 8 de marzo de 2015

Las palabras de los científicos, herméticas, y poéticas...

(Esta reflexión surgió a partir de un artículo que adjunto al final de estos párrafos)

¿Qué ha sucedido en tu vida desde hace siete u ocho años...?

¿Acaso ha llegado información nueva, información que antes no te hubieras permitido creer, información (formación interior) que hoy parece abrirse paso, gloriosamente, hacia lo posible? ¿Acaso rompes paradigmas, cruzas fronteras vitales, derribas muros que te sometían?
La ciencia, SEGÚN YO, tiene respuestas a esos trances vitales..., aunque su lenguaje no vaya por cauces poéticos, explica con herméticas palabras situaciones de carácter espiritual.
Mi traducción de este artículo sería ésta:
Esos campos magnéticos, por los cuales llegan a la tierra "partículas" emitidas por el Sol, son caminos MATERIALES, descubiertos y expuestos por los que buscan certezas y constantes comprobables, los científicos (tan necesarios para que los escépticos entren al redil de la fantasía); y esos cilindros magnéticos que permiten que las partículas fluyan con bastante facilidad; son importantes conductos de energía para la magnetósfera de la Tierra, por ende, para la magnetización de TODOS los que andamos por acá.
¿Y en qué se manifiesta externamente esa "magnetización", comprobada con lo humanamente comprobable al momento presente? Con los cambios en paradigmas (¡pero cuidado, éstos también son tiempos que, debido a los cambios, dejarán a algunos sin certezas, abundarán los charlatanes que se lanzarán al ruedo a ofrecer falsos paraísos, paraísos artificiales..., se aprovecharán de la indefensión general de los ignorantes), la únca manera de resitir será la INFORMACIÓN= FORMACIÓN INTERIOR. Formarse con disciplina por los caminos del genio (el intelecto al servicio de la verdad, el corazón unido al pensamiento).
Recibir la información que estos años llega de "lo alto" llena de luz, será, no obstante una labor titánica, habrá que mirar con cautela a todo "maestro espiritual que busque adeptos. Trabajo arduo, ciertamente, y más para un mundo lleno de hombres que quieren todo masticado y en la boca, hombres y mujeres sedientos de religiones y guías que indiquen el camino, y por ende que manipulen y no dejen pensar.
Les dejo el artículo que me puso así, tan loca... es de hace algunos años, curiosamente en esos años he atravesado por procesos maravillosos...


Un abrazo
http://ciencia.nasa.gov/science-at-nasa/2008/30oct_ftes/



jueves, 5 de marzo de 2015

La magia


La vida es el gran reino de las posibilidades, tierra fértil para los sueños, pero lo hemos olvidado, tal vez porque la realidad es tan omnipotente que pretende ser dueña absoluta de la vida, y no deja que se cuele el milagro por ningún resquicio (pero el milagro se posiciona, y se cuela…), la realidad es un tanto tirana, impone muchas cosas, no obstante algunas veces sonríe, entonces comparte con los sueños su inasible presencia, y algo en el horizonte tiembla, como si la realidad se estremeciera ante sus posibilidades.
La magia es el poder para ver en medio de la rutina cotidiana, y de lo real, un hueco, una grieta por dónde penetrar la vida hacia la vida verdadera. Los magos pueden ver el camino rumbo a esa dimensión sagrada, pueden ver la vida escondida y misteriosa que pasa por nuestro costado. Si comienzas a detenerte en cada esquina con oído atento, descubrirás muchas sorpresas… porque en realidad Todos somos Magos.






Carlos Ramírez (músico) Yolanda Ramírez (autora) Ángel Campos (ilustrador)
Ver También:

Yolanda Ramírez Míchel y Ángel Campos en la FILIJ 2014


Autora e ilustrador de Todos somos Magos, libro álbum publicado por el Grupo Edelvives Progreso


Todos somos Magos, publicado por el Grupo Edelvives Progreso en el 2014


Tipos de narrador en una historia. Parte 2

¿Quieres saber por qué es importante tomar en cuenta al narrador? Aquí te compartimos dos videos acerca del tema.