viernes, 29 de noviembre de 2013

El camino del oro, (es el Mago de Oz una alegoría económica?)

Artículo publicado en la columna Reflexiones del Temple

El camino del oro…
Por Yolanda Ramírez 

El maravilloso mago de Oz, ciertamente uno de los  cuentos clásicos favoritos de muchos... Pero, ¿cuántos saben que también es una alegoría económica?
  
Seguramente recordamos el clásico “infantil” El mago de Oz, si no por haber leído el libro, sí debido a  la película que estelarizó Judy Garland. Y, aunque la mayoría llegó a conocer la historia de Frank Baum por el musical de Hollywood,  muy pocos saben sobre la relación que la aparentemente inocente trama tiene con el panorama político y social que se vivía entonces en los Estados Unidos.


La obra es mucho más que un cuento infantil, leyendo entre líneas se descubre un mundo de símbolos que dimensionan los personajes y acontecimientos hacia la cruda realidad:
Cuando Baum publica El  maravilloso mago de Oz, en 1900, Estados Unidos apenas salía de un periodo de deflación y depresión; las deudas habían afectado a todos, pero mayormente a los campesinos. Entonces, el sistema monetario respaldaba cada dólar con una cantidad de oro y el Partido Populista quería cambiar aquello: proponía que la plata, junto con el oro, se usara como moneda. Eso incrementaría el suministro de dinero estadounidense, reduciendo la carga de la deuda de los granjeros.
El camino amarillo, por el que transita Dorita (algunos prefieren llamarla Doroty), no es otro sino el símbolo de aquella terrible pugna. Tal vez, Baum escribía  influenciado, entre otras cosas,  por William Jennings Bryan, político estadounidense,  quien abogaba por la propuesta del bimetalismo (política monetaria que consiste en utilizar dos metales, por regla general el oro y la plata, como base del sistema monetario).
Así, es como vemos que el “dorado” camino amarillo, por donde Dorita avanza con sus zapatos “de plata” (que en la versión cinematográfica cambian al rojo por cuestión estética) contienen pistas para leer el cuento de hadas como algo mucho más serio:
Dorothy, pequeña granjera de Kansas, símbolo de los ciudadanos rurales estadounidenses; el hombre de hojalata de los oxidados y, aparentemente sin corazón, trabajadores urbanos; el león cobarde:  ¿William Jennings Bryant, un líder débil?; el espantapájaros, de los agricultores estadounidenses. Los cuatro personajes, viajando hacia el este por el camino de ladrillos amarillos —un camino hecho de lingotes de oro—  para ver al Mago de Oz, posible reflejo de aquellos banqueros del Este que manipulan la economía mediante artificios detrás de una cortina. El destino de nuestros personajes, Oz, es simplemente la abreviación de onza, (onzas de oro).
Recuerdo que el mago de Oz es quien supuestamente tenía la capacidad de entregar a cada uno de los personajes aquello que necesitaban, ¡pero aquel mago no era sino un pobre farsante…! ¿Sería que Baum, consciente, o inconscientemente, estaba contando la azarosa batalla  que muchos enfrentaban?
Y que muchos siguen hoy enfrentado.

Después de ver este documental y reflexionar en la situación económica del hombre moderno me pregunto ¿cuándo es que perdimos el sistema de trueque? ¿Podríamos volver a ello?
Aquí te comparto un video acerca del tema, es muy interesante, pero tómate tu tiempo, es largo:


 Una liga para seguir el tema:

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